(442 Cal. / ración)

Introducción:

Cuando hablamos de dulces y postres, nos referimos a alimentos en cuyos ingredientes predomina el azúcar. En el dulce encontramos uno de los cinco sabores básicos de nuestra alimentación. Aceptado por todas las culturas y etnias de la tierra, es uno de los sabores más ricos y placenteros en cualquiera de sus formas.

Cada cultura ha ido adquiriendo su propio repertorio de elaboraciones y sellándolas como denominación de origen, un legado que se extiende de padres a hijos.

Gracias a la disponibilidad de ingredientes y a los diferentes canales de información a los que tenemos acceso, podemos crear y elaborar cualquier dulce de forma sencilla.

Por ello, este mes en nuestro canal cocina os traemos un sencillo y exquisito dulce de origen italiano y cuyo sabor se asemeja mucho al de nuestros buñuelos y rosquillas.

En Italia es uno de los dulces más elaborados en épocas de Carnaval. Son típicos de la zona de Emilia Romagna y son conocidos como Castagnole. Al parecer su nombre está directamente asociado por la similitud que existe entre ellos y las castañas.

Ingredientes

– 65 gr. de azúcar

– 2 Huevos

– 75 gr. de mantequilla fundida

– 50 gr. de licor de anís dulce

– Ralladura de ½ limón (sin piel blanca)

– 300 gr. de harina de trigo

– Levadura en polvo (15 gr.)

Y además necesitamos…

– Una sartén honda

– Abundante aceite (para freír)

– Papel absorbente de cocina

– Azúcar glas (para espolvorear)

Elaboración

1) Ponemos el azúcar junto con los huevos en la jarra de nuestra Mastermix. Blanqueamos 7 min. / Vel. 3.

2) Agregamos la mantequilla (fundida durante unos segundos en el microondas), el licor de anís y la ralladura de limón. Programamos 10 seg. / Vel. 2.

3) Incorporamos la harina (previamente tamizada con la levadura). Mezclamos 30 seg. / Vel. 6. A continuación seleccionamos Función AMASAR – 1 minuto.

4) Vertemos la masa en un bol y dejamos reposar de 30 a 45 minutos.

5) En una sartén honda calentamos abundante aceite y vamos formando bolas redondeadas con la palma de las manos.

6) Freímos por tandas y escurrimos sobre papel absorbente de cocina.

7) Una vez fritas las vamos rebozando en el azúcar glas.

Nota: El tamaño de las bolitas no debe ser demasiado grande, ya que pueden quedar crudas por dentro. La temperatura del aceite tampoco puede ser muy alta, de lo contrario se dorarán por fuera y quedarán sin hacerse bien por dentro.

El tamaño ideal es menor que el de una nuez y mayor al de una canica. Comprobará que al freírlos doblan su volumen.